Con una máquina especialmente habilitada para operar con distintas mezclas de gas natural e hidrógeno, la USM analiza la combustión, las emisiones y las condiciones de operación de esta tecnología, generando conocimiento aplicado para el desarrollo de alternativas energéticas más sostenibles.
Para estudiar, por primera vez en Chile, la generación eléctrica mediante una mezcla de gas natural e hidrógeno en una microturbina, se iniciaron las pruebas de combustión en el Laboratorio de Energías Renovables de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), en una implementación conjunta con el Centro Tecnológico para la Innovación en Transición Energética Sostenible, Centro SET Chile, y las empresas Quempin, de base científico-tecnológica y spin-off de la USM, e ISPG, representante oficial de Capstone Energy+ para Chile y Ecuador, a través de la cual fue adquirido el dispositivo en relación al proyecto FONDEQUIP de ANID, liderado por Mario Toledo Torres, director científico-tecnológico del Centro.
En esta primera etapa de operaciones, en la que también participan estudiantes que se están formando en soluciones energéticas, el principal objetivo es observar las emisiones, la estabilidad de la combustión y el funcionamiento general de un equipamiento científico-tecnológico destinado al estudio de sistemas de generación eléctrica con combustibles verdes. Según explicó Christian Hernández, ingeniero coordinador de proyectos del Centro SET Chile, «la colaboración entre academia, industria y nuevas generaciones contribuye a una transición energética más sostenible para Chile», contemplando así que el trabajo articulado permitirá conocer el desempeño de esta tecnología y avanzar en alternativas para aplicaciones productivas, donde la electrificación directa aún presenta desafíos, con miras a reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Cristian Balic, gerente general de ISPG, se refirió a la importancia del arranque de esta etapa, señalando que «es muy distinto un data sheet, donde se especifican en el papel las cosas, a tener la experiencia vivencial y poder ver la conducta del equipo. Para nosotros es relevante poder adquirir esta experiencia como empresa y para la industria. Esto no es menor, dado que la universidad está siendo pionera en este tipo de pruebas que, a la larga, nos dan una herramienta super útil». Según explicó, este trabajo permitirá conocer, en la práctica, el comportamiento de la microturbina frente al uso de distintos combustibles.
Pruebas con foco en industria y sostenibilidad
Las investigaciones también buscan analizar las emisiones y las condiciones necesarias para una operación segura, con el objetivo de disminuir el consumo de gas natural y las emisiones de dióxido de carbono asociadas a la generación eléctrica mediante el uso de hidrógeno en la mezcla. Al utilizar distintos porcentajes de este elemento en la microturbina, es posible evaluar el comportamiento de la máquina y obtener conocimiento aplicado que acerque esta tecnología a las necesidades de la industria.
«Gracias a estos equipos, es que podemos ir variando nuestro suministro de combustible y cómo es que generamos la energía, en base también a la normativa vigente respecto a las emisiones y así, con eso, las empresas pueden ver cuál es la mejor oferta, técnica y económica para poder seguir manteniendo su proceso, según sus metas y objetivos», indicó Balic, destacando además que, un proyecto como este, contribuye al desarrollo de soluciones energéticas para una transición más sostenible en Chile, favoreciendo la transferencia de conocimientos hacia el sector productivo.