Carolina Parra, también investigadora principal del Centro y directora del Laboratorio de Nanobiomateriales USM, expuso sobre el rol de la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la colaboración con la industria para avanzar en soluciones sostenibles frente a desafíos productivos del país.

Destacar la importancia de la alianza entre academia, sector público e industria para cimentar el camino hacia la innovación y la transferencia tecnológica fue el objetivo de la presentación de Carolina Parra, directora científico-tecnológica alterna e investigadora principal del Centro Tecnológico Nacional para la Innovación en Transición Energética Sostenible, SET Chile, además de directora del Laboratorio de Nanobiomateriales USM, en la jornada “Ciencia y Tecnología para la Sostenibilidad”, organizada por la Unidad de Sostenibilidad de la Universidad Técnica Federico Santa María.
La instancia, realizada en el Campus Casa Central Valparaíso, reunió a representantes de distintas áreas vinculadas a la sostenibilidad, entre ellos Héctor Hidalgo, director de Red Campus Sustentable, e Ismaela Magliotto, cofundadora y directora de Gestión de Uno.Cinco, quienes compartieron miradas y experiencias en torno a los desafíos que enfrentan las instituciones, la industria y la sociedad para avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles.
Durante su exposición, la doctora Parra abordó los desafíos de sostenibilidad que enfrenta la industria chilena y presentó ejemplos concretos de cómo la investigación en nanomateriales puede mejorar el comportamiento de materiales sometidos a condiciones extremas, reducir impactos ambientales y abrir nuevas oportunidades de innovación tecnológica.
“Estos espacios son fundamentales para mostrar cómo la investigación que se desarrolla en la universidad puede responder a desafíos concretos de sostenibilidad. La innovación no ocurre de manera aislada; requiere conversación, colaboración y una mirada compartida entre la academia, la industria y el sector público”, señaló Carolina Parra.
Investigación aplicada para resolver desafíos industriales

Uno de los casos presentados por la especialista estuvo vinculado a la electroobtención de cobre, proceso clave para la minería chilena que tradicionalmente utiliza ánodos de plomo, asociados a un alto consumo energético y a la generación de residuos. En este contexto, la investigadora explicó el desarrollo de una tecnología que sustituye el uso de ánodos de plomo, permitiendo reducir en un 37% el consumo de energía en un proceso minero de extracción de cobre, sin utilizar metales y evitando la producción de borras anódicas.
La directora científico-tecnológica alterna del Centro SET Chile también presentó avances vinculados a la purificación de salmueras de litio, un proceso que utiliza grandes cantidades de agua y que representa un desafío relevante para la sostenibilidad de esta industria. A partir del trabajo con nanomateriales, el equipo desarrolló una membrana basada en un componente disponible en el sur de Chile: el didymo, un alga invasora que se propaga de manera excesiva en ecosistemas acuáticos.
A través del uso de su biopolímero, se logró desarrollar una membrana capaz de capturar calcio y magnesio, entre otros elementos, contribuyendo a reducir el consumo de agua y evitando etapas asociadas al proceso de purificación de salmuera de litio. Esta línea de trabajo ha contado con el apoyo de empresas como SQM y CMPC, evidenciando la importancia de conectar capacidades científicas con desafíos productivos concretos.
Otro de los ejemplos abordados fue el biofouling, fenómeno en el que microorganismos y otros organismos se adhieren a superficies sumergidas, como los cascos de embarcaciones. Tradicionalmente, este problema se controla mediante pinturas en base a cobre, que cumplen una función antibacteriana y biocida, pero que al permanecer sumergidas liberan compuestos al ambiente acuático, alterando los ecosistemas.
Frente a este desafío, la investigadora presentó el desarrollo de una serie de recubrimientos que, mediante un mecanismo físico y no químico, evitan la adhesión de microorganismos sin liberar biocidas al medio acuático. Esta tecnología ha sido trabajada en colaboración con la Armada de Chile, con pruebas en el Molo de Abrigo y, posteriormente, en Puerto Cisnes, con apoyo de un proyecto Fondef de ANID.
El camino de la innovación

A través de estos casos, Carolina Parra destacó que la investigación que se genera al interior de las universidades puede transformarse en soluciones concretas para la industria cuando existe un proceso de maduración tecnológica, inversión, colaboración interdisciplinaria y vinculación temprana con los sectores que enfrentan los desafíos.
“Estamos creando el camino de la innovación con este proyecto”, señaló la directora científico-tecnológica alterna del Centro SET Chile, enfatizando que este proceso requiere alianzas sólidas para avanzar desde el conocimiento científico hacia aplicaciones reales.
En esa línea, agregó que “el camino es crítico y debe estar involucrada la industria, porque nos entrega información clave en cuanto a riesgos y beneficios, y eso solo se obtiene a través de las alianzas”.
La investigadora también se refirió al rol del Centro SET Chile como una plataforma que busca potenciar capacidades científicas y tecnológicas ya existentes, articulándolas en torno a los desafíos de la transición energética sostenible.
“Junto a un grupo de investigadores e investigadoras nos propusimos llevar más allá estas investigaciones y seguir dando fuerza a estos trabajos vinculados a la transición energética. La idea es que se genere esta interacción, que podamos potenciarnos más allá y que exista un cooperación continua, para que juntos logremos mucho más”, concluyó.